«Naná» (1880) de Zola es el noveno volumen de «Los Rougon-Macquart». El subtítulo es «Historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio». No hace falta leer todos los libros anteriores, aunque en «La taberna» o «El tugurio» Naná es una de las protagonistas secundarias, y nos falta información sobre el porqué de algunas acciones de la protagonista, aunque no nos perdemos con la trama, que es independiente.
«Naná» es la primera obra que leo de Zola. Es muy buena novela, en la que el autor crítica los vicios de la sociedad francesa durante el período del Segundo Imperio. Concretamente la alta sociedad con su hipocresía, la doble vida tanto de los hombres como las mujeres. Todo está representado en Naná, cuyo nombre es Anne Copeau, símbolo de las cortesanas que viven de su cuerpo, símbolo de un sistema político que corrompe a las personas, y arruina a los hombres ricos con el poder de su sexo. Ellos son infieles con sus esposas, pero ellas también son vencidas por la misma tentación. En la novela hay mil ejemplos: el matrimonio Muffat, los Mignon y tantos otros.
Naná lo deja todo por Fontan, un actor del Teatro Variades, ella también trabaja allí. Fontan la maltrata físicamente, y aquí hay un cambio en la protagonista. Naná vuelva a su lujuriosa vida, y consigue posicionarme socialmente más alto que nunca. Naná es una joven egoísta, caprichosa y voluble que solo piensa en el dinero, pero a la vez no le llena como persona, entonces, comienza a ser más avariciosa y promiscua. Derrocha su dinero y no le importa las consecuencias. Tiene amantes por atracción de los dos sexos, y luego a personajes como el conde Muffat o el banquero Steiner que le dan grandes cantidades de dinero. Destroza la vida a un adolescente, Goerges, y a su hermano, Philippe, que roba dinero para pagar una deuda de Naná, pero no lo consigue y lo encarcelan. No obstante, Naná nunca los obliga a cometer las locuras que hacen, son ellos los responsables de dichos actos, esclavos de la pasión.
Las páginas del penúltimo capítulo aumentan la intensidad de la trama, el ritmo es trepidante —lo que encaja con una Naná desatada — y las palabras mordaces están cargadas de erotismo y poder. Naná es la venganza de los pobres, de sus orígenes humildes. Maltrata al conde Muffat y a tantos otros. Ella también es una víctima, los hombres la desean por su cuerpo, la cosifican. En las primeras páginas lo vemos claramente cuando Naná destaca como actriz por su desnudez en público, y no por unas dotes interpretativas que no tiene. Vive en una sociedad en la que no puede desarrollarse como persona, Naná y los demás personajes están determinados social y biológicamente. Zola creía firmemente que no existía la libertad del individuo. Naná es la prueba de la falsedad de la moral de la época, escandaliza a muchas personas por sus vicios, los mismos que sus críticos comenten en secreto. El trágico final de Naná es el final del Segundo Imperio. Con la declaración de la guerra franco–prusiano representa el fin de un período en el que finalizan las ansias de poder y de corrupción de Napoleón III.
Este libro es un préstamo de la Biblioteca de mi barrio. Centros necesarios para los que no podemos permitirnos una gran biblioteca por vivir en espacios modestos. Mis mil metros cuadrados están ocupados por consolas y piscinas.







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