He leído, por segunda vez, el diario de 1937 y 39 de Manuel Azaña bajo el sexto volumen de las obras completas del presidente de la Segunda República española (Taurus, 2008). En este volumen aparecen sus discursos de la guerra y sus famosas palabras de «paz, piedad y perdón». «La velada en Benicarló» también aparece, pero ya la comenté en otro lugar. Los artículos periodísticos que escribió son un agudo análisis de la situación española del momento. El libro acaba con la interesante correspondencia epistolar de Azaña en la que leemos cómo le frustraba la locura de la Revolución española. Cuando finalizó la guerra intentó ayudar, desde el exilio, a muchos españoles que habían acabado mal viviendo en Francia o en el campo de concentración. Sobre el diario se percibe un Azaña resentido con los políticos catalanes y con algunos republicanos que le han dado la espalda. Fatla de autocrítica, aquí peca de soberbio, conocedor de su inteligencia le ciega para analizar sus acciones o decisiones. Su obsesión, en 1937, por llegar a un armisticio con los rebeldes no le dejó interpretar que era algo imposible. Si tuvo la lucidez de entender, según él en septiembre de 1936, que el Comité de no Intervención de Londres era una pantomima, se agarró a la ilusión de parar la contienda bélica, pero era un grito en el desierto. En dicho diario escenifica las críticas de «La velada en Benicarló»: la falta de mandos en el ejército, la nula unidad entre los partidos y los sindicatos del bando republicano, las malas gestiones de varios miembros de las instituciones. Prieto es de los pocos políticos que se salvan de las duras críticas del presidente. En algunas de las cartas leemos que la desunión de los republicanos sigue con la misma fuerza en México, y que el SERE (Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles) ayudaba a las personas que simpatizaban con Negrín, en cambio, a los críticos o azañistas estaban dejados de la mano de Dios. También leemos la dura vida del español que trabaja en Francia. Algo útil para resaltar, en la actualidad, las mentiras de la ultraderecha, sea VOX o Aliança Catalana sobre el tema de los extranjeros.
Lluís Llurba
¡Bienvenidos! Mi nombre es Lluís Llurba Torre, soy un joven escritor de L`Hospitalet de Llobregat con influencias de Unamuno, Dostoievski, Lorca, Bukowski y tantos otros. En este blog se pueden leer los relatos que escribo. ¡Gracias y saludos!
viernes, 19 de junio de 2026
lunes, 8 de junio de 2026
La invención de todas las cosas de Jorge Volpi
viernes, 15 de mayo de 2026
Por el camino de Swann
En el 2024 Alfaguara publicó una nueva traducción de «En busca del tiempo perdido. I. Por el camino de Swann», traducido por Mercedes López–Ballesteros, que fue secretaria de Javier Marías.
Es la tercera vez que leo este libro —las dos anteriores fueron de una edición de RBA, y es una de las mejores traducciones en castellano que hay de los siete libros de «En busca del tiempo perdido», traducido por Carlos Manzano—, pero la primera en una edición física, y no en un libro digital.
¿Qué decir sobre un libro tan comentado? Desde luego leer a Proust es un desafío literario como pocos. No solo por la extensión de cada libro, sino por la complejidad de su prosa, pero con los amoríos de Swann entramos en el mayor placer de este primer tomo. ¿Qué quiere decir el autor con el amor de Swann a Odette? El narrador afirma que Swan tiene una edad en la que ya no exige mucha complicidad en el amor, no es exigente. Trata el amor como a una enfermedad, el amor solo empieza con los celos y sobrevive gracias a ellos. Aquí encontramos unas páginas brillantes sobre las actuaciones de Swann respecto a la vida sospechosa de Odette, como cuando no la encuentra en casa de los Verdurin, y se vuelve loco buscando por toda la ciudad.
La primera parte del libro, sobre todo las primeras sesenta páginas, también son espectaculares. Desde la primera página tan famosa hasta el episodio de la magdalena —actualmente este concepto se llama memoria asociativa—. Nos podemos imaginar perfectamente los lugares que describe de Combray, igual que los perfiles psicológicos de los personajes; en este sentido es una culminación literaria que convierte a «En busca del tiempo perdido» en una obra maestra. Una de las obras más valiosas de la literatura occidental.
lunes, 4 de mayo de 2026
La península de las casas vacías de David Uclés
«La península de las casas vacías» de David Uclés fue publica por Siruela (2024). Es una novela que ha vendido muchos ejemplares, y este dato me hacía desconfiar, pero finalmente decidí leerlo. Y no me arrepiento, porque «La península de las casas vacías» es una novela original, divertida, dura con sus toques del realismo mágico y la fuerte influencia de la nivola de Miguel de Unamuno. Incluso yo diría que la presencia de Italo Calvino se hacer notar. El trato que tiene la Guerra Civil española es único, no recuerdo haber leído nada igual, y la prosa de Uclés es fluida, 700 páginas en las que sabe mantener el ritmo de la trama. No explico nada más, porque el lector tiene que saborear esta gran novela.
jueves, 30 de abril de 2026
Línea de fuego de Arturo Pérez-Reverte
La editorial Alfaguara publicó hace unas semanas una edición conmemorativa de «Línea de fuego» por el noventa aniversario de la Guerra Civil española. En realidad es una reimpresión de la novela de Arturo Pérez-Reverte acompañada de un pequeño libro de artículos y entrevistas sobre el autor y la historia de la Guerra Civil.
La historia narra los primeros diez días de la batalla del Ebro. Los hechos ocurren en Castellets del Segre, un pueblo inventado por el autor. El estilo es directo, frases cortas para tensar la acción, las imágenes bélicas están construidas con precisión, ayuda el enorme conocimiento que tiene Pérez-Reverte sobre las armas utilizadas en ese periodo. Escrito en tercera persona, utiliza el presente para compartir la inquietud de sus protagonistas. Los dos bandos son tratados con la misma objetividad, y el autor nos muestra lo mejor y lo peor de la humanidad.
«Línea de fuego» es una novela coral, pero el personaje que más sale es Patricia Monzón, Pato, una joven comunista, miembro de una inventada Unidad de Transmisiones en la que es acompañada por otras diecisiete mujeres. Es muy importante la presencia de una mujer en la batalla más sangrienta de la Guerra Civil. No lucha, pero se juega la vida. Su idealismo choca con el capitán Bascuña, que no es comunista y mal visto por el comisario político. Por parte de los fascistas los dos personajes más logrados son Ginés Gorguel y Selimán al-Barudi. El primero es un carpintero de Albacete, forzado a combatir a pesar de no tener ideología. Es un hombre de treinta años, cobarde, pero siempre acaba en alguna batalla. Representa a muchos españoles que no tenían ninguna clara predilección por ninguno de los dos bandos de la guerra. El segundo es un marroquí franquista, contundente en la batalla, pero este personaje rompe el cliché de violador y mala persona que tenían los moros de Franco. Selimán al-Barudi ayuda y protege a Gorguel hasta el punto de que se hacen amigos. En el bando fascista también hay que tener en cuenta a Santiago Pardeiro. Un chico de veinte años que asume una gran responsabilidad.
Hay muchos más personajes, pero del pueblo mencionado solo sale un niño de diez años, Tonet, que ayuda a Pardeiro con la geografía local.
El tema principal es la obsesión de Pérez-Reverte por demostrar que no todos los soldados del ejército sublevado eran fascistas y criminales ni los soldados del ejército republicano eran unos sanguinarios revolucionarios. Quiere dejar bien claro que hay una diferencia entre los líderes de los dos bandos y los soldados, entre la retaguardia y la trinchera. Aquí tiene la influencia del gran Manuel Chaves Nogales.
En conclusión, este libro es una buena novela, pero que el lector no haga caso de la exagerada publicidad que ha recibido —«la mejor novela de la Guerra Civil española»—, porque no lo es ni de lejos.
lunes, 16 de marzo de 2026
La velada en Benicarló de Azaña
«La velada en Benicarló» fue escrita, en 1937, por Manuel Azaña. Losada lo publicó dos años después, unos poco meses antes había perdido la República la Guerra Civil o Guerra de España. Este libro es un largo diálogo entre varios personajes, en la primera foto salen todos los personajes de la obra, cuya personalidad no está perfilada, ellos representan unas ideas sobre España. Garcés, por ejemplo, tiene unas ideas liberales, representa las ideas del presidente de la Segunda República española, pero también leemos ideas más propias de un revolucionario o un conservador.



















































