viernes, 15 de mayo de 2026

Por el camino de Swann

 

En el 2024 Alfaguara publicó una nueva traducción de «En busca del tiempo perdido. I. Por el camino de Swann», traducido por Mercedes López–Ballesteros, que fue secretaria de Javier Marías.

Es la tercera vez que leo este libro —las dos anteriores fueron de una edición de RBA, y es una de las mejores traducciones en castellano que hay de los siete libros de «En busca del tiempo perdido», traducido por Carlos Manzano—, pero la primera en una edición física, y no en un libro digital.

¿Qué decir sobre un libro tan comentado? Desde luego leer a Proust es un desafío literario como pocos. No solo por la extensión de cada libro, sino por la complejidad de su prosa, pero con los amoríos de Swann entramos en el mayor placer de este primer tomo. ¿Qué quiere decir el autor con el amor de Swann a Odette? El narrador afirma que Swan tiene una edad en la que ya no exige mucha complicidad en el amor, no es exigente. Trata el amor como a una enfermedad, el amor solo empieza con los celos y sobrevive gracias a ellos. Aquí encontramos unas páginas brillantes sobre las actuaciones de Swann respecto a la vida sospechosa de Odette, como cuando no la encuentra en casa de los Verdurin, y se vuelve loco buscando por toda la ciudad.

La primera parte del libro, sobre todo las primeras sesenta páginas, también son espectaculares. Desde la primera página tan famosa hasta el episodio de la magdalena —actualmente este concepto se llama memoria asociativa—. Nos podemos imaginar perfectamente los lugares que describe de Combray, igual que los perfiles psicológicos de los personajes; en este sentido es una culminación literaria que convierte a «En busca del tiempo perdido» en una obra maestra. Una de las obras más valiosas de la literatura occidental.











 


lunes, 4 de mayo de 2026

La península de las casas vacías de David Uclés

 

«La península de las casas vacías» de David Uclés fue publica por Siruela (2024). Es una novela que ha vendido muchos ejemplares, y este dato me hacía desconfiar, pero finalmente decidí leerlo. Y no me arrepiento, porque «La península de las casas vacías» es una novela original, divertida, dura con sus toques del realismo mágico y la fuerte influencia de la nivola de Miguel de Unamuno. Incluso yo diría que la presencia de Italo Calvino se hacer notar. El trato que tiene la Guerra Civil española es único, no recuerdo haber leído nada igual, y la prosa de Uclés es fluida, 700 páginas en las que sabe mantener el ritmo de la trama. No explico nada más, porque el lector tiene que saborear esta gran novela.











jueves, 30 de abril de 2026

Línea de fuego de Arturo Pérez-Reverte

 

 




La editorial Alfaguara publicó hace unas semanas una edición conmemorativa de «Línea de fuego» por el noventa aniversario de la Guerra Civil española. En realidad es una reimpresión de la novela de Arturo Pérez-Reverte acompañada de un pequeño libro de artículos y entrevistas sobre el autor y la historia de la Guerra Civil.

La historia narra los primeros diez días de la batalla del Ebro. Los hechos ocurren en Castellets del Segre, un pueblo inventado por el autor. El estilo es directo, frases cortas para tensar la acción, las imágenes bélicas están construidas con precisión, ayuda el enorme conocimiento que tiene Pérez-Reverte sobre las armas utilizadas en ese periodo. Escrito en tercera persona, utiliza el presente para compartir la inquietud de sus protagonistas. Los dos bandos son tratados con la misma objetividad, y el autor nos muestra lo mejor y lo peor de la humanidad.

«Línea de fuego» es una novela coral, pero el personaje que más sale es Patricia Monzón, Pato, una joven comunista, miembro de una inventada Unidad de Transmisiones en la que es acompañada por otras diecisiete mujeres. Es muy importante la presencia de una mujer en la batalla más sangrienta de la Guerra Civil. No lucha, pero se juega la vida. Su idealismo choca con el capitán Bascuña, que no es comunista y mal visto por el comisario político. Por parte de los fascistas los dos personajes más logrados son Ginés Gorguel y Selimán al-Barudi. El primero es un carpintero de Albacete, forzado a combatir a pesar de no tener ideología. Es un hombre de treinta años, cobarde, pero siempre acaba en alguna batalla. Representa a muchos españoles que no tenían ninguna clara predilección por ninguno de los dos bandos de la guerra. El segundo es un marroquí franquista, contundente en la batalla, pero este personaje rompe el cliché de violador y mala persona que tenían los moros de Franco. Selimán al-Barudi ayuda y protege a Gorguel hasta el punto de que se hacen amigos. En el bando fascista también hay que tener en cuenta a Santiago Pardeiro. Un chico de veinte años que asume una gran responsabilidad.

Hay muchos más personajes, pero del pueblo mencionado solo sale un niño de diez años, Tonet, que ayuda a Pardeiro con la geografía local.







El tema principal es la obsesión de Pérez-Reverte por demostrar que no todos los soldados del ejército sublevado eran fascistas y criminales ni los soldados del ejército republicano eran unos sanguinarios revolucionarios. Quiere dejar bien claro que hay una diferencia entre los líderes de los dos bandos y los soldados, entre la retaguardia y la trinchera. Aquí tiene la influencia del gran Manuel Chaves Nogales.

En conclusión, este libro es una buena novela, pero que el lector no haga caso de la exagerada publicidad que ha recibido —«la mejor novela de la Guerra Civil española»—, porque no lo es ni de lejos.







lunes, 16 de marzo de 2026

La velada en Benicarló de Azaña

 



«La velada en Benicarló» fue escrita, en 1937, por Manuel Azaña. Losada lo publicó dos años después, unos poco meses antes había perdido la República la Guerra Civil o Guerra de España. Este libro es un largo diálogo entre varios personajes, en la primera foto salen todos los personajes de la obra, cuya personalidad no está perfilada, ellos representan unas ideas sobre España. Garcés, por ejemplo, tiene unas ideas liberales, representa las ideas del presidente de la Segunda República española, pero también leemos ideas más propias de un revolucionario o un conservador.

Una de las ideas básicas es la crítica de la falta de unidad nacional la España de 1937. Desde las diferencias entre los partidos republicanos y revolucionarios, el odio entre españoles que supera el odio social, es decir, es transversal; los diferentes regionalismos que luchan en la guerra por su cuenta, por ejemplo: la conquista temporal de Cataluña en Mallorca. España no existe como país, cada ciudadano siente más patriotismo por su provincia que por la nación. El carácter violento del español, pero también leemos sobre su quijotismo, complejidades del ser humano. De esta forma se entiende que haya violencia en los bandos, no obstante, en el territorio fascista las masacres están dirigidas por las autoridades para exterminar el enemigo, en cambio, en la zona republicana el Estado se ha desplomado, y la muchedumbre asesina. Lo que no es una justificación para no criticar a los crímenes del bando republicano.
Otro concepto del que se habla es de la hipocresía de los sublevados, que se hacen llamar «nacionales», pero solo han conseguido sus éxitos bélicos por la ayuda de Italia, Alemania y Portugal. En el libro se asegura que España está invadida por estas tres potencias.
«La velada en Benicarló» tiene reflexiones interesantes, con una lectura actual, sobre la guerra y las naciones invadidas. En clave nacional es una lectura imprescindible para recordar las nuevas generaciones cómo hemos avanzado sin matarnos, y el peligro de los extremos, que cada día ganan más votos en nuestra actual sociedad occidental.
He leído este libro en el sexto tomo de las obras completas de Manuel Azaña. Publicado por Taurus (2008).











viernes, 13 de marzo de 2026

El segundo sexo de Simone de Beauvoir


 

En la biblioteca de mi barrio he cogido «El segundo sexo» de Simone de Beauvoir. Publicado por Cátedra (2017). En 1949 se publicó el libro feminista más famoso del siglo XX. Como todos sabemos Simone de Beauvoir fue paraje de Sartre, nunca se casaron porque defendían el amor libre, aunque «El segundo sexo» sea un libro feminista la filosofía sartriana tiene un fuerte ascendente en la autora. Ahora bien, este libro se lee con más agilidad que «El ser y la Nada».

Las primeras doscientas páginas de Beauvoir resumen varias teorías que a lo largo de la historia han querido explicar la inferioridad de la mujer. La fuerza física del hombre lo condicionó todo, no obstante, en el siglo XX vivimos una era en la que la fuerza física no importa tanto —cuando la filósofa hace estas reflexiones siempre es desde una perspectiva eurocéntrica—. El psicoanálisis freudiano elaboró la teoría del complejo de Edipo, pero para la mujer no teorizó ningún concepto, copió el complejo de Edipo y lo cambió de nombre, el complejo de Electra. El materialismo histórico de Marx y Engels tampoco analizaron con acierto las causas de la inferioridad histórica de la mujer, porque lo hicieron solo desde la perspectiva económica. Poco a poco de Beauvoir nos hace entender que la mujer no es inferior socialmente por cuestiones biológicas, psicológicas o económicas; sino por razones culturales. En la página 202 leemos una de las frases más famosas del libro: «Demuestra con brillantez que no es la inferioridad de las mujeres lo que determinan su insignificancia histórica: su insignificancia histórica las condena a la inferioridad».

En las siguientes páginas explica cómo la mujer es un ser–en–sí para el hombre. A partir de los mitos y otros aspectos culturales analiza la cosificación de la mujer, su subordinación filosófica e histórica respecto al varón. La cosificación de la mujer en carne par el hombre, aunque recuerda que el hombre también es carne para la mujer. La mujer tiene sus mitos para los hombres, así, analiza a varios escritores en los que se ve estos diferentes mitos: desde el eterno femenino, a la maldad inherente en la mujer, la salvación para el hombre como si la mujer fuera un ángel, y Stendhal, que es el único que escribe a la mujer como otro ser humano igual que el hombre. El único que entiende que la mujer ha sido víctima de un encarcelamiento que la impedía formarse como persona, matando su libertad, algo que también perjudica al hombre.

Aquí finaliza la primera parte y empieza la segunda en la que analiza cómo se esclaviza a la mujer desde la infancia hasta la edad adulta. Sus diferentes roles como hija, esposa y madre. La frustración sexual, el infantilismo a la que está condenada por ser una presidiaria, pero todo esto se puede romper con unas relaciones igualitarias entre el hombre y la mujer, un sistema basado en la libertad. Por estas mismas razones la mujer no puede escribir una obra maestra como Tolstoi, pero es algo que se puede romper. En otras palabras, no se nace mujer, se hace mujer. El sexo no se identifica con el género, el primero es un hecho biológico (hembra), y el segundo es una construcción social.  

Cuando habla de la mujer independiente se refiere a su dolor, a su lucha contra la mayoría. Las conclusiones del libro son los propósitos de romper las actuales relaciones entre los hombres y las mujeres. Liberar a la mitad de la población también beneficia a la otra mitad, porque la esposa ya no sería la carga que representa para el marido, sin embargo, el hombre tiene miedo a dar este paso, y prefiere seguir con las frustraciones de toda la vida. Con unas nuevas relaciones igualitarias se rompería la alteridad de la mujer, el «eterno femenino».

Hay un buen artículo sobre este libro que trata sobre otros temas más complejas como la trascendencia masculina, el hombre intenta estar por encima de sus necesidades biológicas.

Adjunto enlace: https://scholar.googleusercontent.com/scholar?q=cache:E5VeuC9dWl8J:scholar.google.com/+el+segundo+sexo+an%C3%A1lisis&hl=es&as_sdt=0,5