jueves, 19 de febrero de 2026

Industry

HBO ha vuelto a crear una gran serie. La cuarta temporada de #Industry es una obra maestra. A la altura de Succession, o las políticas traicioneras de Juego de Tronos.

Y yo que creía que la #serie había llegado a su fin de ciclo narrativo con la tercera temporada. Me equivoqué. Han madurado a los personajes, y la trama es tan intensa como siempre. El sexto episodio es una yoja que pasará a la historia.

La victoria de Harper y Eric no es del todo plena. Vemos que tienen que pagar un alto precio: la caída de Eric. Cuando este mira el mensaje del móvil es una escena magistral, justo nos enseñan que ha recuperado el amor de su hija, todo estaba bien, hasta que recibí un chantaje de su inquina acción. 
Todos los actores hacen un gran trabajo, pero Kit Harington me ha sorprendido gratamente. En fin, Industry no tiene mucha audencia, lo que no entiendo, todavía estáis a tiempo de verla.

viernes, 13 de febrero de 2026

Matrioixques de Marta Carnicero

 Havia llegit bones crítiques de Matrioixques (2022) de Marta Carnicero. 

Les expectatives eren altes, cosa que, de vegades, és pitjor. Però no amb aquest llibre. El principi de la novel·la és brutal, enganxa, i ja no vaig poder deixar de llegir. Les escenes de la violació a la protagonista, Hana, són terribles, i escrites amb un excel·lent estil literari. Als Balcans passa tot això.

L'altra protagonista, Sara, viu a Barcelona. És una adolescent que pateix el pes de les frustracions dels pares ado







ptius. Quan descobreix el passat dels seus orígens llegim unes reflexions interessants sobre el passat, com viure el present en descobrir els secrets terribles dels teus.

I tot això ho aconsegueix utilitzant diversos narradors que reforcen la subjectivitat de les protagonistes. Sobretot amb Hana, un narrador en segona persona, que amaga una intenció intel·ligent de l'escriptora.

@quadernscrema ha publicat aquesta novel·la. En castellà tenim l’edició de @acantiladoeditorial.




miércoles, 11 de febrero de 2026

El último secreto de Dan Brown

 

El mes pasado estuve ingresado. En el hospital unos compañeros de trabajo me regalaron «El último secreto» de Dan Brown (Planeta, 2025). La verdad es que nunca he leído nada de este hombre, ni su famosa obra «El código Da Vinci», y, después de leer su última novela, no me arrepiento. Robert Langdon, el protagonista de sus novelas, es lineal, previsible, aburrido. Igual que su amiga Katherine Solomon, una pseudocientífica que defiende las ideas noéticas, asegura que la conciencia sobrevive a la muerte. Unas ideas que claramente defiende el autor. En una Praga mística, pero alterada por la tecnología de la CIA, pasa la acción. Aquí los protagonistas viven unos episodios dignos de un entretenido thriller, aunque no llegan a ningún apogeo narrativo.








sábado, 10 de enero de 2026

Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa

 En 1969 Mario Vargas Llosa publicó «Conversación en la Catedral». He leído la edición de Alfaguara (1999), libro prestado de la biblioteca de la Florida de L'Hospitalet de Llobregat.



Santiago Zavala —alter ego del escritor, joven periodista con una visión pesimista de Perú— se encuentra, después de muchos años sin saber de él, a Ambrosio, antiguo chofer de su padre. Ambos van a un bar de mala muerte llamado La Catedral, aquí conversan, a partir de los recuerdos de ambos reconstruyen sus respectivos pasados, entre cerveza y cerveza se liberan de sus secretos. La conversación se mezcla con el ambiente del bar, sin olvidar que la época de la que hablan es el período dictatorial del general Odría (1948–1956), y cómo influye la dictadura en sus vidas. Aquí entra otro personaje importante: Cayo Bermúdez o Cayo Mierda, un militar que es uno de los músculos fuertes de la dictadura, y aplasta toda pequeña rebelión que surge en Perú, como la del universitario Santiago que se ha amistado con varios comunistas. Es uno de los personajes malvados más logrados de la historia de la literatura. El símbolo de la corrupción política del Perú de aquella época.
En esta novela hay muchísimos personajes, todos son profundos y con una personalidad muy marcada. Bola de Oro o Fermín Zavala es el padre de Santiago, un empresario que tiene que negociar con la dictadura para seguir adinerándose, Santiago siempre reprocha a su padre, algo que rompe el corazón al empresario. Poco a poco conocemos el pasado oscuro de los protagonistas, la relación de Bola de Oro con Ambrosio, la vida extravagante de Cayo Bermúdez con Hortensia y Queta. Y otras vidas más simples como la de Amaia que no tienen un final feliz.
Sin embargo, la majestuosidad de «Conversación en la Catedral» son sus complicados diálogos en los que se alternan los tiempos y los espacios, de una conversación del presente entre Salvador y Ambrosio pasamos al pasado universitario entre Santiago y sus amigos o Santiago y su padre. Puede hacernos creer que estamos ante una novela desordenada, pero todo tiene sentido, porque los recuerdos aparecen en una conversación entre dos antiguos conocidos en un bar, por eso el cruce de los diálogos sin previo aviso, el cambio de tema que nos puede dejar bloqueados si no estamos acostumbrados a una literatura tan exigente. Pero este desorden desaparece y apreciamos un enorme mosaico. Así la novela empieza con la pregunta de cuándo se jodió el Perú, y Santiago cambia esa pregunta, durante la conversación, a cuándo se jodió su vida. Los entresijos de su vida privada y la política, la familiar y la política, parece ser que todo influye en él, es algo que le hace negar de la riqueza de su familia, y prefiere vivir humildemente con su mujer, Ana. En varias de las fotos colgadas se puede percibir esta técnica que dificulta la lectura. Este estilo exige la máxima concentración, pero sí se hace, disfrutamos de una obra maestra, una de las mejores novelas de la mitad del siglo XX.


miércoles, 7 de enero de 2026

El ser y la Nada de Sartre.

Llevo mucho tiempo sin escribir por aquí. He comprendido mi error, y vory a redirme con publicaciones de mis lecturas, y también de mis escritos. 

Empiezo con El ser y la Nada de Sartre. 


«El ser y la Nada» de Sartre fue publicada en 1943. Yo he leído la edición de 2017, publicado por Editorial Losada, que ha hecho un magnífico trabajo, y su cuidadosa edición facilita la lectura. Lo que es de agradecer porque «El ser y la Nada» es una lectura pesada, excesivamente compleja. En muchas ocasiones me he perdido, he tenido que retroceder, buscar otras fuentes —desde podcasts a artículos de otros filósofos con una escritura más convencional— para que me expliquen qué estaba leyendo. Sin olvidar que hay que conocer la filosofía de Descartes, Kant, Hegel, Kierkegaard, Husserl y Heidegger; sobre todo, estos dos últimos.

Si tuviéramos que esquematizar la filosofía sartriana habría cuatro puntos claves:
—El ser–en–sí.
—La nada.
—El ser–para–sí (la realidad humana).
—El para–otro.
El ser en sí son las cosas (objetos, animales, personas) que me rodean. «El ser es lo que es», no se puede ser nada más, por ejemplo: la mesa no puede dejar de ser mesa.
El ser–para–sí es el ser de la conciencia, que es consciente de algo distinto a ella misma. Este algo distinto es el ser–en–sí, a un sujeto, ser–para–sí. Este ser–para–sí niega la realidad, un vacío entre ambos, a partir de esa Nada mana el objeto. El ser–para–sí es lo que no es. Si yo puedo dejar de ser lo que soy es porque tengo la libertad, en otras palabras, soy libre para hacerlo, soy libre para dejar de ser escritor o jugador de baloncesto. En cambio, la mesa (en–sí) no puede, ella está encerrada en una esencia y yo no. A partir de la Nada flora la libertad, la negación es la que ha hecho que surja la Nada, entonces, las circunstancias de nuestras vidas no nos pueden determinar totalitariamente, podemos negarlas, tenemos la capacidad de negarlas gracias a la libertad, sin embargo, la libertad y no estar totalmente determinado provoca en nosotros una angustia existencial (Kierkegaard). Sartre pone un ejemplo cotidiano: un sujeto ha quedado con su amigo Pedro en una cafetería, pero Pedro no está. La conciencia del sujeto es la que niega. Pero esta filosofía también es una clara resistencia al poder establecido, la filosofía sartreana no es precisamente una consolación para regar con palabras estériles la resignación individual como hace el estoicismo.
Sartre crítica la definición filosófica de esencia de sus antecesores antes citados. Para él francés yo determino mi esencia existiendo, poco a poco entramos en la idea que tiene Sartre sobre la libertad, una libertad radical.
El ser-para-otro es la estructura de nuestra existencia cuando aparece «la mirada del otro». No existe un “ser-en-sí para otro” como categoría formal,
pero el ser-para-otro implica que yo aparezco como un en-sí para el otro. La mirada del otro me convierte en objeto, me da una esencia que yo no elegí. Este fenómeno es constitutivo de la coexistencia humana y fuente de conflictos (para este párrafo he consultado a chat GPT. Es la primera vez que lo utilizo, y ha sido una ayuda útil, pero su información no tiene la profundidad de las otras fuentes que he consultado).
La última parte del libro Sartre habla con profundidad de la libertad, su concepto de la realidad radical. En la página 599 aparece su famosa frase «estoy condenado a ser libre». La libertad para Sartre es «la autonomía de la elección» (657). Cuando decidimos seguir viviendo con ciertas características lo elegimos —aunque es cierto que cuando eres guapo e inteligente como yo se te abren las posibilidades de elección—, pero alguien podría decir que hay personas que si no fuera por su fe religiosa se suicidarían por vivir con estas características. ¿Quién elige estas creencias? ¿Su yo? Para el francés es decisión de esa persona, «decisión mía» el seguir viviendo. Nuestras vidas debemos construirlas, el problema es crear el camino. Para muchas personas la libertad no existe porque tienen una representación del mundo en la que las causas limitan completamente al ser humano; los hechos que están en nuestra vida y no podemos elegir, como el lugar en que nacimos o la clase social, es decir, la facticidad. Para Sartre el ser humano no está determinado por causas, Spinoza solo busca casusas, ni por los hechos, sino por un problema de sentido. ¿Cómo percibo yo un problema? ¿El sentido se puede buscar? Las cosas no tienen sentido, por ejemplo: cuando pasa un gato negro no da mala suerte, esto es solo superstición. No todos los sentidos están bien construidos, pero es la excusa perfecta para culpabilizar a los sentidos. Sartre, con este ejemplo, quiere decirnos que yo le doy sentido a las cosas. ¿Por qué lo hago? Para justificarme a mí mismo de mis acciones. Es mi libertad, es mi proyecto el que puede determinar cómo el mundo me parece. No es el mundo cómo aparece que me determina a mí a actuar de cierta manera. Por ejemplo: correr 10 km es difícil. Depende. ¿Lo quieres hacer? Poco a poco hay que entrenar. Las cosas no aparecen buenas o malas, sino como las proyecto yo con mi libertad (Sartre pone el ejemplo con un peñasco).
Hay otros conceptos que no he escrito aquí, como “la mala fe”, “la ék–stasis” de Heidegger, “la ipseidad” o “la mismidad”. Pero la base sartriana ha quedado bien clara. Es un concepto interesante la libertad sartriana, no obstante, su filosofía actualmente no tiene tanta influencia debido a su concepto radical de nuestras propias elecciones, Sartre tira con demasiada fuerza de la cuerda.


Fuentes:

jueves, 11 de noviembre de 2021

Aniversario de Dostoievski.

 Cuando era adolescente empecé a escribir, pero todos los intentos fueron proyectos estériles. Con veintipocos años sí que acababa lo que empezaba e inicié una etapa de literatura hedonista con el objetivo de evadirme de mis pesares personales. Buscar el placer por el placer para olvidar el dolor fue algo que funcionó a corto plazo, pero a largo se pudrió en un proceso autodestructivo.

Por ese mismo período empecé a leer a Dostoievski, no recuerdo cuál fue el primer libro, pero algo me atrajo de él porque fui comprando más hasta que en el 2008 sufrí otra desgracia de las que no te esperas y de aquí mi temática en mi novela Las curvas no señalizadas.

En fin, en 2008 Dostoievski me atrapó, sobre todo Crimen y Castigo y El idiota. Al año siguiente leí Los hermanos Karamazov y fue cuando cambié totalmente mi temática. Se acabó el ignorar el sufrimiento, hay dolores que te acompañan toda la vida o durante mucho tiempo y uno no puedo ignorarlos, hacer creer a uno mismo que no está sufriendo por algo. Mis cuentos hablaban de sucesos no tan superficiales y se centraron en los aspectos que no queremos ver o simplemente ignoramos. 

En un principio los personajes que más me cautivaron fueron Raskólnikov, el príncipe Myshkin, Nastasia Filíppovna y casi todos los que protagonizan su última novela, sobre todo Aliosha. Más tarde Stavroguin y otros personajes de Los demonios también me llamaron mucho la atención. No sé si existen muchos autores como él, también hay que contar con su adorado Shakespeare, que hayan construido almas tan contradictorias, bondadosas, malignas, nihilistas, conscientes de su maldad y a pesar de su arrepentimiento siguen con su vida y otros, como Raskólnikov, sufren un viaje interior infernal para reconocer su error y entregarse a las autoridades por su crimen, aunque sabe que eso provocará un disgusto terrible a su madre.

Podría estar escribiendo páginas y páginas sobre las novelas del hombre que cambió mi estilo literario y mi interpretación de mí mismo, pero hoy ya se han publicado muchos artículos. Leer a Dostoievski es enfrentarse a uno mismo, a luchar contra nuestros demonios y ser conscientes de que podemos elegir el bien porque en sus novelas siempre hay un rayo de esperanza, aunque se necesita de una lectura tranquila para verlo.

Solo puedo decir en tu aniversario gracias por tu trabajo literario y humano.


domingo, 23 de febrero de 2020

Sinopsis de Las curvas no señalizadas.


S
Sinopsis de Las curvas no señalizadas, mi nueva novela.

Fernando es una persona segura de sí misma e impulsivo. Pero es un hipócrita con su mujer, sus amigos y su familia. Nunca piensa en las consecuencias de sus actos hasta que una desgracia familiar le provoca una crisis que destruye toda su seguridad y sus ideas.
Doro es la prima política de Fernando. Es una joven poeta, reflexiva y con curiosidad cultural. Tras una crisis con Cardenio, su marido y primo de Fernando, comete un error del que se arrepentirá, porque no es consciente de las consecuencias que tendrán sus acciones.
Ambos teorizan sobre sus hazañas para aceptar o evadir su responsabilidad. ¿Son inocentes de sus errores porque la curva no estaba señalizada o son culpables por no conducir con calma para ver los peligros de la carretera?